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Es un tema que me interesa muchísimo tocar, jua.

La música en la virtualidad sucede hace relativamente pocos años y se multiplica como por arte de magia.

…Vamos a develar este acertijo!

Cuentan mis padres que no hace tanto tiempo, desde el interior del país, era muy difícil adquirir música nueva. Si no comprabas un disco o una entrada para ir a ver un show, no te enterabas de lo que estaba sonando en el mundo. Eso me resulta muy loco. Solo llegaba la música local, con frecuencia sonaban en la radio personas en vivo que iban a tocar y música regional, folklore/tango/Rock Nacional.

Según ellos, la música en inglés casi no se escuchaba, sin embargo sonaban ritmos de países vecinos como Uruguay por ejemplo. 

Por lo tanto en ese contexto, imaginen lo que debe haber sido para un amante de la música llegar a Buenos Aires. Y más allá de eso, poder tener al alcance otros sonidos que antes no habías escuchado.

Ok… volviendo al presente, hoy tenemos más sonidos de los que estamos dispuestos humanamente a asimilar. Y muchos de ellos son ¨virtuales¨. Conocemos primero la grabación y luego, si empatizamos, tal vez conocemos a la persona.

No me resulta un aspecto negativo, ni tampoco positivo. Siento que es un momento expansivo en el que hay que ser muy cautelosos a la hora de abrir la escucha. 

Voy a dejar una lista de mis pros y contras y una conclusión final para cerrar. Espero les sea útil este artículo!

Pros: Cualquiera puede vivir de la música hoy en día, en todo el mundo. Es más sencillo compartir composiciones y llegar a otros continentes. ¡Se descubren talentos a cada instante! Tenemos a nuestro alcance una abundancia interesantísima de géneros, idiomas, ritmos y melodías para hacer un tuco sabrosísimo. 

La humanidad recibe por medio de sus oídos y decodifica el mensaje a través de su forma de ver la vida. Pero no todos tenemos la misma forma de ver la vida. Gracias a eso existe la diversidad.

Este artículo pretende reconocer la habilidad de la escucha sensible y despertar el interés hacia aquello que no tiene que ver con lo recomendado por los algoritmos, que poco conocen de emociones, sino por lo que cada uno siente que tiene ganas de escuchar o que le haría bien en determinado momento.

Tal vez sea algo de lo que ya conoce o quizás pueda pedir una recomendación especial a un músico/a cercano dando alguna indicación como: necesito relajarme; activar; llorar; necesito un abrazo; empatizar con lindas letras; quiero compañía; conocer nuevos sonidos; abrirme a conocer ritmos (en fin) …qué música puedo poner? 

De ese modo salir del aleatorio para entrar en el presente. La música es un regalo en sí misma. 

Recuerden: Cantar es compartir una vivencia personal. Es dar vida.

Te invito a que reflexiones cuáles son tus ideas acerca de esto.

¡Si te gustó, podes compartirlo!

Si necesitás más info, escribime

¡Gracias por leerme!

Tina

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